El estigma de Julia
28 gener 2012Una persona anciana de la familia de julia, vino temporalmente a vivir a su casa.
Un día, no se sabe porqué, acusó a la niña de haberla ofendido llamándola bruja y unas cuantas falsedades más. (Cabe pensar que esta persona, muy mermada de salud podría padecer algún grado de demencia todavía no muy manifiesta.)
La madre de Julia, no la creyó, sabía que su hija no hacía esas cosas.
La familia, si la creyó. A nadie le pasó por la cabeza hablar con la niña para averiguar el porqué de su supuesta mala conducta, no se les ocurrió la más mínima duda al respecto y desde luego, ni pensaron en conversar con ella a cerca de lo supuestamente acaecido. (Simple mente lo aceptaron como un hecho) La familia le volvió la espalda.
La niña herida en lo más profundo de sus sentimientos asumió con gran tristeza lo ocurrido. No se atrevió a defenderse. No le dieron opción. Se sintió avergonzada, por lo que creían de ella, y se sumió en el silencio. Temerosa de que volviera a pasar algo parecido, a penas se atrevía a hablar y quedó tremendamente acomplejada. De tratarla con cariño, pasaron a la frialdad o, a ignoradla de forma cruel.
Su madre, ostentaba el último puesto en la jerarquía familiar del padre, (esa jerarquía implícita que se suele dar en algunas familias, aunque no esté escrita en ningún lugar) Por eso no tuvo opción de cambiar nada. A partir de entonces Julia, nunca se atrevió a ser espontanea. Las relacione sociales le daban miedo.
El desamor y la injusticia dejaron una huella en la masa tierna de su ser y la marcaron para siempre. El mal que causó a aquel hecho, tuvo una resonancia amplia en muchos aspectos de su vida.
Este hecho tremendo pone de manifiesto la gravedad de judgar; dando por cierto lo que diga otra persona -Sin que el acusado o criticado tenga la más mínima oportunidad de defenderse de dicha acusación o crítica- El resultado puede ser tan injusto o cruel como el del presente relato.































